viernes, 29 de junio de 2012

La vista del ser humano

En el tren en el que viajé ayer a Barcelona para coger un avión rumbo a Polonia (no, no es para ir a la Eurocopa, es para asistir a un congreso y una reunión de trabajo) he visto un documental titulado Vista (Sight Human Body) de la serie "El cuerpo humano al límite" (Human Body Ultimate Machine).


La vista es uno de los sistemas más complejos de nuestro cuerpo, claro está, después del cerebro, que es el más complejo con diferencia.

De los 5 sentidos, la vista es el que más usamos. Debido a ello, casi un 70% de las neuronas están de un modo u otro al servicio de la vista.

La vista de los seres humanos ha evolucionado a lo largo de millones de años de evolución y en sus inicios y en realidad en la mayor parte de la historia del ser humano, porque no olvidemos que los últimos 5000 años no son más que una minúscula parte en la historia humana, era un elemento esencial en su supervivencia, primero para protegerse de los peligros de la naturaleza y luego de otros congéneres.

La vista de los humanos es capaz de realizar cosas increíbles: es capaz de enfocar de algo vago a algo concreto en cuestión de milésimas de segundo; es capaz de ver un detalle bajo los destellos del sol o en la sombra al mismo tiempo; es capaz de diferenciar unos 10 millones de colores; y es capaz de muchas otras cosas más.

Hay animales con mejores características visuales para situaciones concretas, como puede ser la visión en la oscuridad en el caso de las aves nocturnas, o la visión térmica en el caso de las serpientes, pero el ojo humano es el que mejores características tiene en general.

Intentar lograr con la visión artificial lo que ha tardado tanto tiempo en crear la naturaleza no es fácil. Es por ello que, aunque existen grandes avances, y ya existen sistemas que son capaces de responder a un CAPTCHA mejor que muchos humanos o reconocer caras entre miles o millones de caras, no existe un sistema de propósito general que pueda ganar a la visión humana.

En realidad, la clave no está en el proceso mismo de visión en sí, en la "cámara", en el proceso de captación de las imágenes, sino en el procesamiento posterior de la imagen. Ya que la visión existe gracias a lo que hace luego el cerebro con las imágenes captadas, no al ojo en sí. Es lo mismo que se suele decir del sexo: el sexo no está en los órganos genitales, sino en el cerebro.

Es por eso que existen intentos de recuperar la visión en personas que la han perdido o no la tienen por problemas en los ojos. La idea es "si hay un problema con la cámara, cambiemos la cámara".

En el año 2005, a Cheri Robertson la trepanaron, es decir, le hicieron dos agujeros en los laterales de su cabeza para implantarle dos placas con 200 electrodos y dos puntos de conexión que permiten conectar un ordenador externo que transmite señales eléctricas a los electrodos. El objetivo final es que Cheri vuelva a ver gracias a las señales que le transmita el ordenador. Desgraciadamente, por ahora los expertos sólo han activado 10 de los 200 electrodos y Cheri sólo es capaz de distinguir algunas fuentes de luz.

Otro ejemplo que aparece en el documental es el de Michael, que es ciego desde los 3 años debido a una explosión. 40 años después, una operación de sustitución de la córnea permitió a Michael recuperar la vista, pero no la visión: su cerebro no reconoce lo que ve. ¿Por qué? Bien sencillo: para poder leer un libro no basta con poder mirar, hace falta algo más.

El problema de recuperar la visión es mayor de lo que uno puede esperar. ¡No nacemos con una memoria visual! La memoria visual se va llenando conforme avanza la vida, viene dada por la experiencia. ¿Cómo se puede reconocer una sonrisa si nunca se ha visto ninguna?

Los expertos afirman que la memoria visual, nuestro archivo visual, se crea principalmente durante los 6 primeros años de vida. Durante esos años aprendemos a interpretar la profundidad, el tamaño, los colores, etc.

Michael se encuentra en el limbo entre la ceguera y la visión. Tiene que aprender a "ver": su memoria visual va creciendo día a día, pero ya se sabe que la plasticidad del cerebro no es la misma con 6 años que con 40 años y los procesos de aprendizaje son más lentos conforme uno se va haciendo mayor.

Y una palabra nueva que he aprendido gracias a este documental: sacada. La sacada es el movimiento que realiza el ojo, el salto que se produce al fijar la mirada de un punto de focalización a otro.

No dejes de leer mi próxima entrada, Tres consejos fáciles y efectivos para mejorar la accesibilidad de cara a los usuarios con problemas de visión.

[Actualización 2/7/2012]
A los pocos días de publicar esta entrada apareció la noticia Cámaras mejores que la visión humana. Sin embargo, la cámara a la que hace referencia la noticia es mejor en cuanto a resolución (cinco veces mejor que la visión humana), pero respecto a otros parámetros no dice nada.

Muy interesante también lo que dice al final: "Curiosamente, sólo alrededor del tres por ciento de la nueva cámara está hecha de elementos ópticos, mientras que el resto consiste en electrónica y procesadores". El resto, es el cerebro.