domingo, 24 de abril de 2011

Seis consejos para mejorar la accesibilidad para las personas con dislexia

La dislexia, que en la actualidad no se considera una enfermedad, se define como "una discrepancia entre el potencial de aprendizaje y el nivel de rendimiento de un sujeto, sin que existan problemas sensoriales, físicos, motores o deficiencias educativas". La dislexia suele afectar al proceso de lectura y dificulta la comprensión de los textos que se leen.

En el trabajo Evaluating web site accessibility: validating the WAI guidelines through usability testing with disabled users, se explica que los problemas específicos que tienen los usuarios con dislexia al navegar por la Web son:

  • El posicionamiento de los enlaces y los mecanismos de navegación. Los enlaces que se sitúan lejos en cualquiera de los lados de la página web son pasados por alto en muchas ocasiones.
  • Las páginas web abarrotadas de texto y enlaces son confusas y difíciles de leer y navegar.
En 6 Surprising Bad Practices That Hurt Dyslexic Users se explican tres problemas que afectan a las personas con dislexia y seis consejos que pueden ayudar a reducir esos problemas:
  • Efecto río: se produce cuando existen grandes huecos vacíos en el texto en líneas consecutivas. Esto se puede deber a:
    • El texto justificado. Solución: evitar el justificado, alinear el texto a la izquierda.
    • Dejar dos espacios en blanco después de cada punto. Solución: sólo dejar un espacio en blanco.
  • Efecto borroso: esto se puede deber a:
    • Texto color negro puro sobre un blanco puro. Solución: utilizar un gris oscuro sobre un gris claro, pero con el suficiente contraste.
    • Bloques de texto muy grandes. Solución: dividir el texto en párrafos pequeños, una idea, un párrafo.
  • Efecto de lavado: el texto se ve débil e indistinguible. Esto se puede deber a:
    • El uso de tipos de letra serif. Solución: usar sans serif.
    • El uso de texto en cursiva. Solución: evitar la cursiva, utilizar la negrita para destacar el texto.